Lean y trabajo estandarizado
Primeros pasos con las instrucciones de trabajo estándar en la fabricación metálica
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Las instrucciones de trabajo estándar (SWI) son instrucciones diseñadas para que sus procesos de fabricación sean coherentes, puntuales y repetibles. A menudo se imprimen y se colocan cerca del puesto de trabajo del operario. El trabajo estandarizado es una descripción escrita del método más seguro, más eficiente y de mayor calidad para realizar una tarea o un proceso determinados. Pero ¿pueden usarse también las instrucciones de trabajo estándar en entornos de fabricación metálica, donde el metal se corta, se pliega, se mecaniza y se suelda para obtener piezas y conjuntos?
Instrucciones de trabajo estándar para fabricar artículos estandarizados
En los entornos de fabricación en los que se produce una y otra vez la misma pieza o el mismo conjunto, elaborar buenas instrucciones de trabajo es sencillo. Se incluyen el puesto identificado y el tiempo estimado necesario para completar los elementos de trabajo. Se incluye la rutina de trabajo más eficiente o los pasos necesarios para completar el trabajo. Incluya también la descripción de los controles de calidad que garantizan que el trabajo se ha hecho correctamente antes de enviar la pieza o el conjunto a la siguiente etapa del proceso.

¿Y en un entorno de fabricación de bajo volumen?
Los fabricantes que producen productos de alta variedad y bajo volumen pueden ver con escepticismo la idea de las instrucciones de trabajo estándar. Pueden argumentar que cada pieza es distinta, con poca o ninguna coherencia en el tipo de piezas o en los requisitos de calidad de un cliente a otro. Puede ser cierto, pero eso no impide que las instrucciones de trabajo contengan orientaciones valiosas que ayuden en los esfuerzos de mejora continua.
Cuando se trata de afinar las instrucciones de trabajo estándar para un entorno de fabricación de alta variedad y bajo volumen, el jefe de taller debería centrarse primero en las actividades que varían poco o nada de un trabajo a otro. Estas instrucciones pueden abarcar el mantenimiento rutinario de las máquinas y la calibración de calibres y herramientas.
Desde el punto de vista de la calidad, se puede indicar al operario que inspeccione a fondo el material antes de empezar una tarea y que realice una inspección final al terminar el trabajo. Este paso no debería resumirse en una sola frase. Debería desarrollarse para responder a preguntas sobre con qué frecuencia se hace la inspección y dónde se registran los resultados una vez realizada.
Además, deberían documentarse bien los pasos a seguir con las piezas no conformes, incluido cómo documentar las no conformidades o las acciones correctivas.
Un ejemplo de alta variedad: soportes cortados por láser y plegados
Pensemos en un taller que corta por láser y pliega soportes de acero para decenas de clientes. Cada referencia es distinta, pero la rutina es la misma: cargar la chapa, seleccionar el programa de corte, comprobar la primera pieza con el plano, preparar la plegadora, plegar, desbarbar, inspeccionar y etiquetar.
Divida las instrucciones en dos:
- Una instrucción estándar para la rutina común: preparación de la plegadora, control de primera pieza, desbarbado, etiquetado y qué hacer con una pieza no conforme. Se redacta una vez y se imparte la formación una vez.
- Una hoja de preparación breve por referencia: nombre y revisión del programa, material, utillaje de la plegadora, secuencia de plegado, cotas críticas y una foto de la pieza terminada.
Así, una pieza nueva necesita una hoja de preparación nueva, no una instrucción nueva.
Hojas de preparación para el mecanizado CNC
En el mecanizado, una de las partes más olvidadas del trabajo estandarizado es el traspaso del programador CNC a la máquina. El programador CNC lee el plano o el modelo CAD, escribe el programa en el sistema CAM y elige las herramientas y los parámetros de corte. El operario o preparador CNC carga las herramientas, monta el útil y la pieza, ajusta los decalajes de origen, ejecuta el programa y comprueba las piezas. La hoja de preparación es lo que une ambas partes. Una buena hoja contiene:
- Una tabla de herramientas con todas las herramientas necesarias: número de herramienta, tipo, tamaño, portaherramientas y voladizo. El responsable de herramientas la usa para preparar y cargar las herramientas; si los tiempos de corte son largos, puede que también haya que preparar herramientas gemelas.
- Una lista de operaciones en secuencia, incluidas las operaciones sin corte, como la retirada de viruta, las comprobaciones con calibre o dar la vuelta a la pieza, para que el operario sepa qué va a requerir su atención.
- Fotos de la preparación del útil, la orientación de la pieza, el punto cero y la sujeción. Una foto clara de la preparación correcta responde a la mayoría de las preguntas que, de otro modo, haría un preparador.
- El nombre y la revisión del programa, el material y los controles de primera pieza.
Cuanto más detalle aporte la hoja de preparación, menos tiempo pasará el preparador averiguando cosas con la máquina parada. Hay un equilibrio entre el nivel de detalle y el esfuerzo que cuesta crear la hoja, así que cuanto más fácil sea crearla, más detalle se incluirá.
Conclusión
Incluso un entorno de alta variedad puede ofrecer alguna oportunidad de desarrollar instrucciones de trabajo estándar que detallen realmente los pasos de fabricación. La clave está en identificar las piezas recurrentes (los runners y repeaters), es decir, las piezas o conjuntos de diseño similar que pasan por el taller con regularidad. Ese tipo de trabajos suele tener pasos similares, y sus instrucciones de trabajo también lo serán. Cuando la dirección crea instrucciones de trabajo detalladas para lo que parece un trabajo de una sola vez, en realidad está invirtiendo en un enfoque de calidad para todo el trabajo, porque las mismas instrucciones de trabajo estándar se aplicarán a trabajos similares.
De nuevo, esto encaja con la idea de que este tipo de documentos debe servir para mantener la calidad y eliminar el desperdicio en la producción. Sin un análisis crítico de las piezas y conjuntos y de los procesos de trabajo vinculados a ellos, los talleres no pueden esperar que las instrucciones de trabajo influyan en la calidad. Al final, las instrucciones de trabajo estándar pueden afinarse hasta convertirse no solo en un documento informativo, sino en una herramienta de mejora continua. El objetivo es ayudar al empleado a hacer el mejor trabajo de la forma más eficiente posible.
El papel de REWO
En REWO, la rutina común y cada hoja de preparación pueden ser una guía creada a partir de fotos y vídeos breves, que se abre desde un código QR en la hoja de ruta o desde una orden de fabricación en el MES. Cuando cambia una preparación, la versión actualizada se aprueba una vez y sustituye a la anterior en todas las máquinas.
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